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  • Izaskun Viloria

/superar la ansiedad sin medicamentos es posible

Actualizado: 18 de sep de 2021



Si tienes ansiedad, si te estás medicando o te lo estás planteando, si tu médico te lo ha propuesto, si conoces a alguien con ansiedad, esto te interesa: la ansiedad puede superarse sin medicación. Es importante que esto lo sepas, para que cuando te plantees o te planteen la opción de tratamiento farmacológico, conozcas también otras opciones y enfoques y puedas elegir con más criterio lo que tú sientas que es mejor para ti en este momento. Ese es mi objetivo con este artículo.


Entonces, ¿cómo se puede superar la ansiedad sin medicarse? Con el acompañamiento psicológico adecuado. ¿Y cómo es ese acompañamiento? Un acompañamiento amable, comprensivo, empático, paciente y respetuoso con tus ritmos.

Tomar medicación para la ansiedad puede ser una ayuda puntual muy eficaz si estás sufriendo mucho, si no tienes otros recursos para gestionar la situación o si no estás haciendo terapia psicológica que complemente el tratamiento farmacológico. Así que me gustaría decirte que todo está bien, que estás haciendo lo mejor que sabes y puedes en este momento y que no pasa nada por recurrir a la medicación si en este momento de tu vida lo necesitas, lo has elegido y/o te está resultando de ayuda. Para eso está, precisamente.


También me gustaría decirte que la medicación actúa sobre los síntomas de la ansiedad, pero no sobre las causas. Si no descubres por qué tienes ansiedad y aprendes cómo gestionarla, cuando dejes de tomar medicación, lo más probable es que vuelvas a tener ansiedad, ahora o más adelante.

Por eso es tan importante que pidamos acompañamiento psicológico cuando la ansiedad nos está dificultando las cosas. Haciendo terapia podemos entender mucho mejor qué está pasando, aprender estrategias gestionarlo de otra manera más sana, y empezar a cambiar la perspectiva con la que nos enfrentamos a la vida.


Es un proceso hermoso de autoconocimiento y crecimiento que te servirá para siempre, porque a diferencia de lo que te puedan contar por ahí, y siendo honesta contigo, vas a experimentar ansiedad muchas veces a lo largo de tu vida. Es normal y natural. De hecho, significa que tu cuerpo funciona correctamente.


Pero... ¿y si pudieras manejar esa ansiedad de manera diferente? Sin que sea tan abrumadora, tan intensa, tan desbordante, tan incapacitante. Vivir los momentos de tensión con más seguridad porque tienes recursos para gestionarlo sin que tu salud mental se vea comprometida. ¿Crees que entonces necesitarías medicación?


Abordaje integral de la ansiedad

Estas son algunos de los aspectos sobre los que ponemos el foco en las sesiones de terapia y que son importantes para abordar la ansiedad de manera integral y obtener resultados duraderos y estables en el tiempo (para que tengas otras opciones antes de tomar medicación innecesaria):


  1. Detectar qué está disparando mi ansiedad ahora mismo. Quizás sea un conflicto en el trabajo, escuchar gritos en casa, un cambio inesperado en mi vida al que no me acabo de adaptar como quisiera, un problema de pareja, preocupaciones sobre el futuro... A veces son cosas más sutiles y necesitamos investigar un poco más, acceder a una capa más profunda para ver cuál es ese disparador.

  2. Entender por qué mi cuerpo está reaccionando así ante esta situación. Mi cuerpo reacciona así porque percibe un peligro. Detrás de la ansiedad, siempre hay un miedo de fondo. Pregúntate, ¿de qué tengo miedo en esta situación? ¿De fracasar, de no ser suficiente, de perder a alguien y quedarme sola/o, de que me juzguen,...? Ese es el peligro que puedes estar percibiendo y por eso tu cuerpo se prepara para defenderse, huir o luchar, y de ahí que estés experimentando ansiedad.

  3. Aprender cómo puedo frenar esa respuesta de ansiedad. Hay muchos recursos para atravesar la ansiedad, para surfear la ola en lugar de ser tragada por ella (aquí te dejo un post con 12 recursos gratuitos). Recursos para tratar los síntomas físicos (taquicardia, ahogo, respiración acelerada, tensión muscular), los síntomas emocionales (miedo, preocupación, sensación de inseguridad) y los síntomas cognitivos (pensamiento acelerado, miedos anticipatorios, pensamientos catastrofistas, etc.)

  4. Conocer cuál es mi patrón de personalidad y cómo pude influir en el nivel de ansiedad que experimento. Por ejemplo, por lo general, las personas más exigentes y perfeccionistas suelen experimentar más ansiedad porque se esfuerzan mucho en hacer las cosas 'perfectas', complacer a todo el mundo y no se permiten fallar (miedo al fracaso). Esto genera un estado de ansiedad permanente y requiere de un trabajo más profundo y de raíz. La buena noticia es que esto se puede trabajar para aprender a vivir de manera más amable y relajada.


Así que no te conformes con la primera opinión que escuches, no te conformes con vivir bajo los efectos de un fármaco toda tu vida. Busca, indaga, pregunta, cuestiona y encuentra tu solución. Hay muchas otras opciones y muchos profesionales de la salud y de la psicología dispuestos a acompañarte en este camino de crecimiento.


Un abrazo



Izaskun Viloria

Psicóloga integrativa y terapeuta EMDR

Psicoterapia integrativa online y en Barcelona